Texto: Juan Antonio Fernández.
jfmoreno@marssociety.org.es
Fotografía: Ana Baldallo.

Fecha de publicación: noviembre de 2008.

Desde hace algunos años, y gracias al interés de las agencias espaciales por hallar signos de vida en otros mundos, las aguas del río Tinto son objeto de un estudio continuo. Estas se caracterizan principalmente por su acidez (pH 2.2), su alto contenido en metales (principalmente hierro) y su escasez de oxígeno. Como consecuencia, en la actualidad el Tinto es considerado por los científicos como un lugar de especial interés para la investigación.

El color rojo de sus aguas, como el del vino tinto -de ahí su nombre-, es debido a la alta concentración de hierro disuelto en ellas. Los científicos piensan que ya existen suficientes evidencias que sugieren que la química y la biología del río pueden ser resultado de organismos subterráneos que no necesitan oxígeno para sobrevivir. Algo que pudo, o puede actualmente, ocurrir en Marte.

El río Tinto, de 100 Km de longitud, discurre a lo largo de la provincia de Huelva (España). La zona tiene una larga historia de actividad minera, que comenzó por los íberos en el año 3000 a. C. y continuó con los fenicios, romanos y musulmanes en siglos posteriores. Por ello, el Tinto recibió en el pasado nombres como "Iberus" o "Urium".

Encontrar microorganismo en la Tierra que habitan ambientes extremos permite defender la existencia de vida en otros cuerpos celestes. Las bacterias existentes en el Tinto desarrollan un papel fundamental para mantener las condiciones de acidez del río, pues metabolizan el hierro y el azufre presentes en él.

En 2003, científicos de la NASA, del Centro de Astrobiología (CAB) de España y de diversas universidades, pusieron en marcha el proyecto MARTE (Mars Astrobiology Research and Technology Experiment). El objetivo era crear un sistema robotizado capaz de buscar rastros de vida en la superficie marciana. Algo que ya está en marcha y podrá utilizarse, por ejemplo, en la futura misión europea ExoMars.

Según Carol Stoker, científica del Ames Research Center de la NASA e investigadora principal del proyecto MARTE, "La NASA planea realizar perforaciones automatizadas en la búsqueda de vida subterránea, puesto que sí se espera encontrar agua líquida en el subsuelo de Marte. Esta es la razón por la que estamos poniendo a prueba estrategias de búsqueda de vida en el río Tinto, en donde el agua es subterránea y la energía química, se cree, es el soporte de la vida".

Los científicos realizan pruebas y análisis con técnicas in-situ. Esto significa que las muestras son analizadas en el mismo lugar donde se recogen, sin necesidad de llevarlas a un laboratorio para examinarlas, lo que ahorra tiempo y evita problemas de contaminación durante su manipulación.

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