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Autor: Jon Teus. Web: Observar el Cielo. Fuente: ESPACIO Fecha de publicación: junio de 2010. Agradecimientos: Al Observatorio Astronómico de Mallorca, a la ALPO americana, a Leandro Ríos y a la editorial Larousse. Hablaremos sobre algunos aspectos del material necesario para realizar una observación planetaria satisfactoria. He probado muchos oculares, de muy distintos tipos y precios, y los mejores resultados en planetaria los he obtenido con los diseños más clásicos; Plössl y, sobre todo, ortoscópicos. Con focales primarias bajas, la mejor opción es usar ocular más Barlow 2x ó 3x. Las focales grandes nos permitirán usar oculares más cómodos de 7 mm o incluso 10 mm. En cuanto al resto de accesorios, se dice que resulta muy útil contar con un juego de filtros de colores para destacar ciertos detalles sobre algunos planetas. Y necesitamos, repito, necesitamos estar sentados. Suena a broma pero resulta muy complicado (además de cansado e incómodo) realizar una metódica sesión de observación planetaria si no estamos sentados a la altura adecuada.
Una lente de Barlow es un excelente accesorio si necesitamos oculares más cortos de 5mm. Nos ampliará con calidad y, además, aumentará el relieve ocular Llegamos a la parte que más nos gusta; la observación. He querido comenzar con Marte porque, de aquí a poco, permanecerá muy alejado de la Tierra durante bastante tiempo, ya que la próxima situación orbital favorable para una observación detallada no tendrá lugar hasta marzo de 2012. Y es que, cuando Marte se encuentra lejos de nosotros, su tamaño aparente apenas mide unos 5 segundos de arco. En los momentos favorables (en las oposiciones), este tamaño aumenta drásticamente hasta llegar a valores que oscilan entre 10 y 25 segundos de arco, Es en estas fechas cuando más partido sacaremos a las observaciones.
Siempre que Marte tenga más de 10" de arco de diámetro aparente, será posible observar con cierta claridad algunos de sus casquetes polares (o ambos, según el caso), sus desiertos con tonos claros y las zonas oscuras Desde la primera sesión que realicé para esta sección, me di cuenta de que la mejor forma de observar detenidamente a Marte (y a otros planetas por supuesto) es dibujándolo. El hecho de dibujar, nos obliga a detenernos concienzudamente en cada detalle y esto nos reporta una sesión de observación mucho más precisa. Es fundamental, por tanto disponer de una plantilla o parte de observación y un mínimo de dos lápices (uno duro y otro suave). Una sesión metódica de observación y dibujo puede llevarnos entre 30 y 45 minutos tranquilamente, e incluso más. Es conveniente por tanto comenzar a detallar el dibujo por el Este marciano ya que por aquí irán desapareciendo sus rasgos debido a la rotación del planeta. Conviene acostumbrarse a observar con los dos ojos abiertos ya que, de esta forma, estaremos mucho más relajados.
Una postura cómoda es fundamental para realizar nuestra sesión de observación planetaria. Debemos estar sentados y con el cuello en una posición que no nos resulte incómoda. Para los Newton, puede que necesitemos una silla elevada y regulable. Para los refractores y Cassegrain provistos de prisma, una silla sencilla será suficiente en la mayoría de los casos
Lo primero que debemos dibujar es la fase del planeta, si es que tiene, ya que sólo se produce en los momentos anteriores o posteriores a la oposición. Una vez hecho esto, los detalles que mejor resaltan son los casquetes polares. Seguidamente, dibujaremos el contorno de las formaciones oscuras más relevantes de su superficie. Al acabar, podemos ya centrarnos en los detalles más sutiles. Este primer esbozo es importante porque ayuda mucho a conseguir un dibujo proporcionado primero, para luego concentramos en los detalles. Por esto es adecuado comentar siempre por el lápiz blando. Los casquetes polares destacan mucho en el pequeño disco marciano. En pocas ocasiones podremos distinguir detalles dentro de los polos, pero sí que será posible observar un contorno algo irregular a su alrededor. Normalmente, se ve más claramente uno que otro debido a la inclinación que el eje de rotación del planeta tenga respecto a la Tierra. En la oposición de este año, en 2010, tenemos el hemisferio Norte de Marte más inclinado hacia nosotros, por lo que será el casquete polar Norte el único que veamos. En ocasiones, el ecuador de Marte está alineado con la Tierra y podemos apreciar ambos polos. Los desiertos marcianos son las zonas más claras o anaranjadas del planeta. Cubren gran parte de su superficie y su color, como sabemos, se debe a la abundancia de materiales ferrosos oxidados que les dan esa coloración tan característica. Las zonas oscuras, que destacan sobre los desiertos, están formadas por extensiones con nombres que provienen principalmente de la mitología, historia y literatura romanas y griegas. El hemisferio Sur será el más relevante en este sentido, pues alberga un mayor número de detalles oscuros.
El diámetro aparente de Marte varía mucho dependiendo de la cercanía a nuestro planeta. Su órbita es muy excéntrica y no todas las oposiciones son igual de favorables
Siempre que Marte se encuentre en fechas favorables, con diámetros aparentes de más de 10 segundos de arco, será posible identificar los rasgos más significativos de estas zonas oscuras. Aquí nos encontramos ante la necesidad de saber qué estamos viendo, cuáles son verdaderamente los detalles que nos muestra el ocular. Para ello, necesitamos de una carta que tenga bien visibles toda la orografía del planeta y sus nombres. Básicamente, es igual que cuando observamos la Luna. Por este motivo, es muy importante orientar correctamente el dibujo y conocer los puntos cardinales de Marte a través del telescopio. Hay también diversos fenómenos atmosféricos que podemos llegar a ver. Por un lado, tenemos las brumas en el limbo marciano. Estas nubes blancas ligeramente azuladas, con forma de arco, que delimitan el terminador o limbo de Marte, se forman al atardecer y desaparecen poco después del amanecer. Podemos encontrar también nubes blancas que están relacionadas con la orografía del planeta. Se sitúan en zonas concretas de Marte, principalmente asociadas a los volcanes. Por último, las nubes amarillas pueden llegara a tapar extensas zonas de la superficie de Marte y no son más que enormes tormentas de arena.
Los mejores oculares para observar grandes amplificaciones, manteniendo la máxima calidad, son los de diseño más clásico. Ortoscópicos o Plössl son el tipo de ocular perfecto para la observación de alta resolución
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